¡Mellizos! Y ahora, ¿qué?

Los mellizos (bicigóticos), a diferencia de los gemelos, son los que se desarrollan a partir de dos células fecundadas por dos espermatozoides y se forman en bolsas amnióticas y placentas diferentes. Por ello, los caracteres hereditarios son distintos y pueden ser de diferente sexo.

Generalmente los embarazos múltiples suelen durar menos tiempo pues, conforme crecen los dos fetos, el espacio se agota más rápidamente y la placenta envejece más rápido.

Evidentemente son embarazos de mayor riesgo tanto para la madre como para los bebés, por lo que la futura mamá requiere mayores atenciones.

 

¿Cómo debes cuidarte?

  • Incrementa la ingesta saludable de calorías (a 300 diarias).
  • Aumenta el consumo de verduras, frutas y proteínas.
  • Consume alimentos portadores de hierro (contenidos fundamentalmente en las carnes rojas). Puedes utilizar también suplementos de hierro.
  • Incrementa la ingesta de ácido fólico (presente en verduras de hojas verdes, espinaca, cereales y pescado ricos en omega 3), y el consumo de calcio.

¿Qué debemos hacer con los mellizos?

La conexión entre los bebés es muy importante para su crecimiento. Mientras son pequeños necesitan compartir juntos. En los primeros meses de vida deben dormir en la misma cuna, muy cerca de la mamá. Pero, cuidado, ellos no son una unidad inseparable. ¿Y cómo evitar actitudes que comprometan la individualidad de los niños?

  • Escoge nombres bien diferentes. No te refieras a ellos como “los mellizos”. Llámalos por sus nombres propios.
  • Valora las diferencias de carácter. No los encasilles en papeles como: el mayor o el menor, el grande o el pequeño, el extrovertido y el introvertido.
  • Elije regalos diferentes. Intenta reforzar los gustos naturales de cada uno.
  • En la diversificación y la autonomía, no descartes las experiencias en común. De vez en cuando debes dejarlos vestirse o jugar del mismo modo y hacer las mismas cosas. Evita la ansiedad de la separación.

Los mellizos implican un trabajo doble, pero los bebés aprenden rápido a esperar a que les toque su turno. Desde el punto de vista positivo, cuando son dos, aprenden antes a ser independientes.