Mi bebé no hace popó: ¿debo preocuparme?

Cuando se trata de nuestro bebé cualquier pequeño asunto nos preocupa y queremos siempre estar al tanto de la normalidad de su comportamiento.

Las deposiciones del bebito no son una excepción y nos preguntamos cuán seguido deben hacer popó, cómo deben ser sus heces y qué podemos hacer para que defeque con mayor frecuencia.

 

La diferencia de alimentos

Antes de comenzar a preocuparnos acerca de la regularidad de las deposiciones de nuestro bebé, debemos tener en cuenta que uno alimentado con leche materna y otro alimentado con fórmula van a presentar variaciones temporales cuando de hacer popó se trata.

Lo normal es que un niño que tome leche materna defeque unas cuatro veces al día durante sus primeras semanas de vida, número que disminuirá a medida que crezca. Por otro lado, la fórmula reduce los movimientos intestinales del bebé por lo que hará popó con menos frecuencia.

Generalmente, un bebito alimentado con leche materna no sufre de estreñimiento, mientras que los que toman fórmula son más propensos a este mal. Sin embargo, esto puede variar en dependencia del niño.

 

¿Cómo ayudar a mi bebé?

Si lo que te preocupa es que tu bebé pueda estar estreñido, solo tienes que mirar sus heces. Lo normal es que sean blandas. Si, por el contrario, son duras y secas, lo más probable es que sufra estreñimiento.

Otro síntoma de estreñimiento es que tu bebito demore varios días en hacer popó. Lo normal es que tarde de tres a cuatro días de una deposición a otra. En estos casos debes consultar al médico que recomendará un tratamiento a seguir.

También puedes utilizar algunos trucos caseros que ayudarán a que tu bebé evacúe con mayor facilidad. La manzanilla es muy buena para ayudar al estreñimiento. Prepara una infusión sin azúcar y dale dos cucharadas diarias a tu bebé, verás que los resultados serán muy buenos.

También puedes probar con jugo de naranja o de ciruelas en pequeñas dosis, cada día.